La inflación es un fenómeno que afecta a todos, desde grandes empresas hasta hogares modestos. Comprender sus mecanismos y aprender a defender nuestro bolsillo es esencial para mantener una seguridad económica duradera.
Conceptos básicos sobre inflación y poder adquisitivo
La inflación es el aumento generalizado y sostenido de los precios de bienes y servicios en un periodo de tiempo determinado. Cuando los precios suben, el poder adquisitivo del dinero disminuye, es decir, con la misma cantidad de dinero se compran menos productos.
El poder adquisitivo se define como la cantidad de bienes y servicios que podemos adquirir con una suma de dinero. Su relación con la inflación es directa: a mayor inflación, menor poder adquisitivo.
Existen diferentes tipos de inflación:
- Inflación de demanda: ocurre cuando la demanda supera la oferta disponible.
- Inflación de costes: el encarecimiento de materias primas, energía o salarios se traslada a los precios finales.
- Inflación importada y factores geopolíticos: alzas de energía o alimentos por tensiones internacionales.
Una inflación moderada puede verse como normal en economías en crecimiento, pero una tasa elevada o prolongada repercute negativamente en consumidores, ahorradores y empresas.
Contexto reciente de la inflación en España
En 2022 España vivió un pico inflacionario con una variación interanual del IPC que superó el 10%, alcanzando un máximo del 10,8% en julio de 2022. Desde entonces, los datos muestran una desaceleración, aunque todavía por encima de la meta del Banco Central Europeo.
Entre julio de 2018 y febrero de 2025 la subida acumulada de precios fue del 21,3%. Durante 2024, la inflación anual se situó en el 2,8%, y las primeras referencias de 2025 registraron rondando el 3% interanual.
Los componentes más inflacionistas han sido los alimentos y la energía. Desde 2018 los precios de los alimentos subieron un 37,9% y la energía un 32% desde marzo de 2020, golpeando con mayor dureza a los hogares de menores ingresos.
Cómo la inflación erosiona tu poder adquisitivo
La inflación acumulada del 2020 al 2024 alcanzó el 19%. Esto significa que un producto que costaba 100 € en 2020 ahora vale aproximadamente 119 €.
La pérdida de poder adquisitivo medio desde la pandemia se estima en torno al 5,5% para el conjunto de los españoles. Un hogar medio con dos trabajadores ha perdido alrededor de 1.230 € de capacidad de compra acumulada.
- Un depósito de 10.000 € sin rentabilidad con inflación media del 3% pierde un 26% de valor real en 10 años.
- Con inflación del 5%, la pérdida supera el 40% en la misma década.
- Los hogares más pobres dedicaron un porcentaje mayor de su renta a bienes con alzas superiores a la media.
El Instituto Juan de Mariana califica a la inflación como un “impuesto invisible”. Entre 2018 y 2024, los depósitos bancarios de los hogares perdieron 127.000 millones de euros de poder adquisitivo.
Efectos sobre salarios y empleo
Aunque los salarios han subido en los últimos años, lo han hecho por debajo del ritmo de los precios. Esto ha supuesto una pérdida de entre 6 y 13 puntos de poder adquisitivo real en diversas categorías laborales.
Los salarios pactados en convenios se elevan alrededor del 3,35% en 2025, lo que podría permitir una leve recuperación del poder adquisitivo siempre que la inflación se mantenga contenida.
No obstante, sindicatos como UGT exigen cláusulas de revisión salarial ligadas al IPC para blindar el poder adquisitivo y evitar nueva erosión con cualquier repunte de precios.
España ocupa el cuarto peor puesto de la OCDE en evolución de salarios reales, reflejando las dificultades para recuperar la capacidad de compra perdida.
Estrategias para proteger tu poder adquisitivo
Frente a la inflación, no basta con ahorrar: es necesario buscar mecanismos que permitan al dinero generar rentabilidad o mantener su valor. A continuación, algunas recomendaciones:
- Negociar incrementos salariales ligados al IPC en convenios o contratos individuales.
- Invertir en activos que históricamente superan la inflación: fondos de inversión, bolsa o bienes raíces.
- Contratar productos financieros indexados a inflación, como bonos ligados al IPC.
- Revisar y diversificar tu cartera de ahorro entre depósitos, fondos y activos reales.
- Vigilar los gastos recurrentes y ajustar el presupuesto familiar para reducir partidas superfluas.
La clave está en anticiparse a los movimientos del mercado y no dejar el dinero parado. Un enfoque activo y diversificado reduce el riesgo de pérdida de valor real de tus ahorros.
Además, mantener un fondo de emergencia con liquidez equilibrada, negociar condiciones bancarias o buscar asesoramiento financiero profesional son pasos esenciales para proteger tu economía.
La inflación es un desafío constante, pero contar con información precisa y adoptar estrategias adecuadas permite no solo resistir sus embates, sino incluso beneficiarse de oportunidades que surgen en períodos de volatilidad.
En definitiva, recuperar y preservar tu poder adquisitivo requiere planificación, disciplina y adaptabilidad. Con estas herramientas podrás mantener tu nivel de vida y afrontar el futuro con mayor confianza.