En un entorno global cada vez más competitivo, España ha desplegado un ritmo de crecimiento tecnológico que invita a la reflexión y a la acción. Los datos de 2023, publicados en 2025, muestran cómo los sectores de alta tecnología se configuran como motor estratégico para la economía nacional.
Este análisis detalla las cifras clave, explora la concentración en Madrid y ofrece orientaciones prácticas para profesionales, empresas y responsables públicos interesados en sumarse a esta ola de transformación.
Un impulso que transforma el tejido productivo
El balance de 2023 revela una cifra de negocios total de 354.307 millones de euros, un crecimiento del 6,6% respecto a 2022. Este avance, superior al registrado en el conjunto de la economía española, demuestra la resiliencia de los sectores tecnológicos ante entornos inciertos.
El empleo en estas compañías también experimentó un fuerte ascenso: 1.626,8 miles de ocupados, un 2,9% más que el año anterior. Además, el gasto en I+D alcanzó los 8.830 millones de euros, con un aumento del 17,2%, consolidando a España como un referente en inversión innovadora.
Otros indicadores reflejan esta dinámica:
- Valor de producción de bienes de alta tecnología: 14.320 millones € (+4,5%).
- Exportaciones de productos tecnológicos: 20.799 millones € (+1,8%).
- Importaciones de alta tecnología: 39.134 millones €, ligero descenso del 0,1%.
Estos datos, calculados según la metodología OCDE, ponen de relieve la importancia de la intensidad en innovación como palanca de competitividad y crecimiento. Para consolidar estas cifras, resulta esencial adoptar estrategias colaborativas y multilaterales que conecten gran empresa, pymes y centros de investigación.
Madrid: epicentro de la innovación
La Comunidad de Madrid se alza como polo tecnológico de referencia en España. Con 19.933 empresas de alta tecnología —el 25,5% del total nacional—, este territorio concentra casi una de cada cuatro compañías innovadoras.
El peso de la región se evidencia en varios frentes:
- Afiliados en sectores tecnológicos: 353.700 (37,1% nacional).
- Grandes empresas (>249 empleados): 44,3% del total.
- Gasto en IA: más de 360 millones €, representando el 63% nacional.
- Inversión en ciberseguridad TIC: 2.100 millones €, 47,6% nacional.
El ecosistema startups es especialmente dinámico: más de 2.100 jóvenes empresas en 15 años, con 21.000 empleos y 3.500 millones € de facturación. Espacios como Madrid Innovation Lab facilitan la colaboración entre compañías consolidadas, emprendedores e instituciones.
Tendencias y retos en el empleo tecnológico
El empleo tecnológico ha crecido un 33% en los últimos años, superando el millón de puestos, mientras el mercado laboral general avanza un 17%. Sin embargo, 2026 presenta un freno: 54.100 parados con formación en nuevas tecnologías se suman a los ajustes en arquitectura e ingeniería.
Para entender mejor la evolución salarial y orientar decisiones profesionales, presentamos los perfiles clave y sus expectativas:
Frente a las caídas en ciertas especialidades, subraya la importancia de la formación continua y la especialización en áreas con demanda creciente: ciberseguridad, IA, cloud y análisis de datos.
Oportunidades para empresas y profesionales
El sector TIC/Digital cerró 2025 con un crecimiento del 10% y anticipa nuevas alzas en 2026. Para aprovechar este contexto, las organizaciones pueden explorar diversas vías:
- Impulsar fusiones y adquisiciones para acelerar el crecimiento estratégico.
- Creación de alianzas público-privadas que impulsen proyectos de I+D colaborativos.
- Desarrollo de productos con foco en retorno de inversión (ROI) y escalabilidad.
- Aplicación de políticas internas de formación para retener talento y mejorar competitividad.
Los profesionales, por su parte, deben potenciar competencias transversales (gestión de proyectos, habilidades de comunicación) y tecnológicas (lenguajes de programación, herramientas de IA). Invertir en certificaciones reconocidas y participar en comunidades especializadas maximiza las oportunidades de acceso a puestos de alto valor.
El futuro de la tecnología en España
La confluencia de un sólido gasto en I+D, un ecosistema startup vibrante y un mercado laboral en constante evolución crea un terreno fértil para la innovación. El reto ahora es mantener el ritmo y convertir estos indicadores en un desarrollo sostenible de largo plazo.
Es fundamental que administraciones y entidades incubadoras impulsen marcos regulatorios ágiles y fomenten incentivos fiscales que estimulen la inversión en tecnologías emergentes. De esta forma, España podrá consolidar su posición en la vanguardia global y garantizar un crecimiento inclusivo.
En definitiva, el pulso de la innovación late con fuerza en cada cifra, en cada proyecto y en cada profesional que apuesta por el cambio. Ahora es el momento de sumarse a este movimiento y contribuir a escribir el próximo capítulo de la historia tecnológica española.