Vivimos inmersos en un entorno en permanente cambio, donde la capacidad de anticipar y adaptarse define el éxito de personas, organizaciones y comunidades. El Club de los Visionarios surge como un espacio simbólico para conectar tendencias empresariales, tecnológicas y deportivas. En este artículo exploraremos dos caras de la misma moneda: las polémicas vinculadas al FC Barcelona y los modelos transparentes de capital de riesgo, así como las guías prácticas para definir una visión clara.
Entrelazando Tecnología y Fútbol
En los últimos meses ha cobrado relevancia la figura de New Era Visionary Group (NEVG), vinculada a FC Barcelona y a proyectos de infraestructura de red 5G de estadio. Aunque la propuesta promete innovar la experiencia de los aficionados, los detalles financieros y societarios han creado dudas sobre su legitimidad.
Los puntos más destacados de esta iniciativa incluyen:
- NEVG FZ-LLC (UAE) y New Era Visionary Group Iberia S.L., con capital inicial de €3.000.
- Responsables como Ruslan Bîrlădeanu y Francisco Maza Sánchez, con sedes en espacios de coworking.
- Implementación de red 5G SA en el nuevo Camp Nou, valorada en €15-20 millones.
- Pagos cuestionados: €28 millones desde firmas de Emiratos frente a €30 millones de Forta Advisors (Qatar).
- Otros flujos: €350.000 de ISL Futbol LLC y €700.000 de Capital Planet SL, ligados a avales electorales.
Hasta la fecha, la Comisión de Ética y Transparencia del club no ha emitido un pronunciamiento oficial, lo que enfatiza la urgencia de controles rigurosos en proyectos de gran impacto mediático y económico.
Venture Capital y el Poder de la Perspectiva
Frente a la opacidad de ciertos acuerdos deportivos, existen organizaciones de inversores que actúan con completo compromiso a largo plazo. Uno de los ejemplos más claros es Visionaries.vc, un fondo que identifica a fundadores contrarios al sentido común, pero con ideas capaces de transformar sectores.
Los pilares de su filosofía son:
- Buscar pasión masiva y pensamiento contracorriente.
- Apoyar emprendedores como socios estratégicos.
- Enfocarse en disrupciones reales en movilidad, IA y herramientas colaborativas.
Algunos casos de éxito hablan por sí mismos:
Estos ejemplos ilustran el alcance de inversiones visionarias y la capacidad de anticipar cambios profundos en sectores tradicionales.
Frameworks para Desarrollar una Visión Clara
Más allá del deporte y el capital de riesgo, cualquier grupo o comunidad puede beneficiarse de un proceso organizado de visión. El Kiwanis Club Vision Guide ofrece un método probado para articular metas y valores.
- Definir la comunidad objetivo: rango de edad, ámbito geográfico y demografía.
- Establecer expectativas de liderazgo y servicio a largo plazo.
- Seleccionar proyectos emblemáticos que reflejen la identidad del grupo.
- Comunicar la visión de forma continua en canales clave.
Aplicar este esquema garantiza alineación interna y crecimiento sostenible, adaptándose a cambios de contexto cada cinco o diez años.
Implicaciones Éticas y de Transparencia
La contraposición entre proyectos oscuros y modelos claros recalca la importancia de la ética. Sin transparencia, las inversiones pueden convertirse en fuentes de desconfianza. En cambio, una cultura de apertura y rendición de cuentas fortalece la credibilidad y atrae a colaboradores comprometidos.
Organizaciones que publican informes claros, auditan sus finanzas y comparten testimonios generan un efecto multiplicador: más miembros, más impacto.
Crecimiento y Acción Masiva
El éxito de un club de visionarios no reside solo en anticipar tendencias, sino en movilizar acciones concretas. Para ello, conviene:
- Fomentar la colaboración multidisciplinar entre tecnología, deporte y emprendimiento.
- Impulsar proyectos piloto que validen ideas antes de escalar.
- Promover la formación continua en herramientas emergentes.
Al seguir estos pasos, cualquier colectivo puede transformarse en un semillero de innovación, conectado con las grandes transformaciones que definirán las próximas décadas.
En definitiva, el verdadero Club de los Visionarios no necesita estatutos secretos ni estructuras opacas. Su fuerza reside en la claridad de propósito, la transparencia financiera y la pasión compartida. Solo así lograremos construir futuros más justos y prósperos, anticipando cambios y actuando con determinación.